Un hermoso abanico decorativo de pared pintado a mano, que muestra una aldea Karen en medio de la exuberante naturaleza del sudeste asiático. Cada pieza es única, realizada por artistas locales con gran atención al detalle, fusionando tradición cultural y belleza paisajística. Ideal para decorar espacios con estilo étnico o natural.
Medidas: 100 cm de ancho por 60 cm de alto, con una estructura de bambú ligera y resistente.
Hecho a mano en Tailandia, pieza única, cada abanico es fruto del arte y la tradición local.
Ficha técnica