La cornalina es una piedra preciosa vinculada al segundo chakra, que mejora la esfera sexual y los órganos reproductivos. Sus tonalidades influyen en diferentes signos del zodíaco: naranja para Virgo, turbio para Libra y color ladrillo para Escorpio. Esta piedra encarna las energías yin y yang, favorece la fertilidad y ayuda a alcanzar los objetivos, mejorando la constancia física y mental. Se considera un amuleto de la suerte para quienes desean un hijo y un talismán "atrae dinero" que infunde determinación y éxito.
La cornalina es una piedra preciosa muy apreciada en la cultura tibetana. Se asocia con la vitalidad y la felicidad, representando la fuerza vital y la calidez emocional. Los tonos de cornalina, que varían del amarillo al rojo brillante, se relacionan a menudo con la figura de Gautama Buda.
En los rituales tibetanos, la cornalina se utiliza para crear malas de oración, a menudo combinadas con otros materiales sagrados como caracolas y semillas de Bodhicitta, que simbolizan la iluminación de Buda. Estos malas se consideran herramientas poderosas para la meditación y la recitación de mantras, ayudando a elevar el nivel interior y apoyar las intenciones positivas2.
Ficha técnica