Este símbolo se encuentra en Glastonbury, Inglaterra, en un manantial natural con propiedades curativas.Cuenta la leyenda que en este pozo (llamado "Pozo del cáliz", el "Pozo del cáliz") José de Arimatea arrojó el Santo Grial para protegerlo de la maldad humana.Este símbolo es muy antiguo: los dos círculos entrelazados son universales y representan la unión del cielo y la tierra, del espíritu y la materia, de lo consciente y lo inconsciente, de lo masculino y lo femenino. Las mismas proporciones se encuentran en el diseño de antiguos lugares sagrados y catedrales medievales, y se reflejan a su vez en las armonías y proporciones que se encuentran en la naturaleza.
Ficha técnica