Este exclusivo collar está elaborado con lapislázuli natural de Afganistán, un material precioso conocido por su color azul profundo e inclusiones de pirita dorada, que enriquecen su apariencia. Las esferas son de calidad A, caracterizadas por un color uniforme y brillante, con ligeras vetas blancas de calcita que realzan su belleza natural.
Las perlas están dispuestas de forma graduada, desde 8 mm de diámetro en los lados hasta 14 mm en el centro, creando un efecto visual elegante y armonioso. La longitud del collar es de 40 cm, perfecto para combinar con una variedad de escotes y ocasiones. El collar pesa 80 gramos, lo que le da una sensación de textura y calidad, sin dejar de ser cómodo de llevar.
Montado en un alambre resistente y con un cierre de plata 925, el collar combina la belleza atemporal del lapislázuli con una construcción sólida y duradera. Es una joya que no sólo encanta por su apariencia, sino que también lleva símbolos de sabiduría, verdad y protección.
Una pieza única y refinada, ideal para quienes buscan elegancia y autenticidad.
El lapislázuli ha sido una de las piedras preciosas más conocidas desde la antigüedad. Asociado con Sagitario, el lapislázuli encuentra su ubicación perfecta tanto en el quinto como en el sexto chakra. Cuando se utiliza durante un tratamiento de cristaloterapia con el objetivo de aumentar las capacidades expresivas de la persona, se coloca a la altura del cuello. Si por el contrario se quiere promover el camino espiritual y la clarividencia, se pondrá entre ceja y ceja. Veamos cuáles son las propiedades del lapislázuli a nivel físico, espiritual y mental.
A nivel físico, de hecho, parece funcionar bien en los problemas de las cuerdas vocales, ayudando al usuario a expresar la ira reprimida no con violencia, sino con palabras. Promueve la dignidad, haciendo al individuo más honesto y dispuesto a mantenerse siempre en línea con sus declaraciones pasadas.
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