En cristaloterapia, la turmalina es una de las piedras más poderosas porque se la considera catalizadora de energías positivas, estimula y purifica nuestros centros energéticos, favorece el equilibrio de los dos hemisferios y de las energías masculina y femenina (Yin y Yang).
Los beneficios de la turmalina son: desintoxica y purifica el organismo,
favorece la recuperación de las energías vitales, fortalece el sistema inmunológico, alivia el estrés, ayuda a aliviar la tensión nerviosa y desarrolla la memoria y la creatividad
Mejora la conciencia y la autoestima, Ayuda en la claridad mental y la concentración para cumplir los compromisos adquiridos al asumir las propias responsabilidades
Ficha técnica