La turmalina es un mineral compuesto principalmente por silicatos de boro y aluminio, con trazas de otros elementos como hierro, manganeso, litio, magnesio y otros. Es conocido por su amplia gama de colores, que van del negro al marrón, del verde al azul, del rosa al rojo e incluso el blanco. La turmalina se descubrió por primera vez en Sri Lanka, pero hoy se encuentra en muchas partes del mundo, incluidos Estados Unidos, Brasil, Madagascar, Afganistán y otros lugares.
Purificación y Protección: Se cree que la turmalina tiene la capacidad de absorber energías negativas y proteger contra influencias nocivas. Esta propiedad se asocia a menudo con la turmalina negra.
Equilibrio energético: la turmalina se utiliza a menudo en prácticas de equilibrio energético, como la curación con cristales, para armonizar los chakras y promover un flujo energético equilibrado en el cuerpo.
Protección contra la radiación electromagnética: Algunos afirman que la turmalina tiene la capacidad de absorber la radiación electromagnética de dispositivos electrónicos como teléfonos celulares y computadoras, ayudando a reducir posibles efectos nocivos.
Salud Física: La turmalina se utiliza a menudo en joyería, favoreciendo la circulación sanguínea, aliviando el dolor y favoreciendo la recuperación muscular.
Ficha técnica